Dios Es Justo

 ¿Quiénes son los que no van a llegar al cielo? Opinión popular parece aceptar el hecho de que uno como Hitler no llegará al cielo. Cuando uno empieza pensar de todas personas que ha conocido, es difícil a creer que muchos de ellos no llegarán. Dejando opinión popular, debemos fijar en las palabras de Jesucristo.

13Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; 14porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan. (Mateo 7:13,14)

 Vemos por las palabras del Señor que muchos no llegarán al cielo. Jesús habló en una manera más específica en el Evangelio de Juan, explicando como tener vida eterna y notando bien, quien no tiene vida eterna.

16Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. 17Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. 18El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios. (Juan 3:16-18)

Estos preceptos son muy rigurosos. El humano se pone muy arrogante a veces. Quiere formar su propio dios, sus propios preceptos de religión. Es como si uno tuviera a comparecer ante de un tribunal. En vez de tener una defensa, se presenta al juez unas leyes diferentes, unos que él acusado concibió. Es claro que esto no logrará nada por el hombre. Así es con el Dios verdadero. “El nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos” (Salmo 100:3). Pues él tiene derecho a formar preceptos por nosotros.

10Vosotros sois mis testigos, dice Jehová, y mi siervo que yo escogí, para que me conozcáis y creáis, y entendáis que yo mismo soy; antes de mí no fue formado dios, ni lo será después de mí. 11Yo, yo Jehová, y fuera de mí no hay quien salve. (Isaías 43:10,11)

{El ángel hablando a José de María, dijo}, Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados. (Mateo 1:21)

Por los versículos precedentes, se tiene que admitir que Jesucristo es Dios y que es él quien puede salvar a uno. Hay muchas religiones falsas en el mundo. Budismo, hinduismo, islamismo, judaísmo, sintoísmo, zoroastrismo – son todos erróneos. El judaísmo niega Jesús como salvador y Dios. El islamismo solamente reconoce a Jesús como un profeta, y proclama a Mahoma como profeta mayor. Si una persona acepta que las palabras de Jesucristo son verdades, no puede acordarse con las ideas de estas religiones. Si opine Ud. de otra manera, se llama a Jesucristo mentiroso.

6Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí. 7Si me conocieseis, también a mi Padre conoceríais; y desde ahora le conocéis, y le habéis visto. (Juan 14:6,7)

{hablando Pedro}11Este Jesús es la piedra reprobada por vosotros los edificadores, la cual ha venido a ser cabeza del ángulo. 12Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.  Hechos 4:6,7

Con estos conceptos puestos en la ecuación de nuestro lógico, es posible que tendríamos otra pregunta. ¿Si tanta gente no va a llegar al cielo, como puede ser Dios justo? ¿Cómo una persona puede confiar en alguien que no conoce ni ha oído de su nombre? Consideremos este problema.

1Los cielos cuentan la gloria de Dios,

Y el firmamento anuncia la obra de sus manos.

2Un día emite palabra a otro día,

Y una noche a otra noche declara sabiduría.

3No hay lenguaje, ni palabras, Ni es oída su voz.

4Por toda la tierra salió su voz,

Y hasta el extremo del mundo sus palabras. (Salmo 19:1-4)

Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa. (Romanos 1:20)

La Escritura dice que la creación es testimonio fuerte al hecho que hay Dios, que es poderoso y eterno. Por los siglos el hombre ha sabido que Dios existe, evidenciada por tantos conceptos de un dios en todas las tribus en la tierra. ¿Le parece extraña que unos hombres tratan explicar como es el universo con teorías que ignoran a Dios? Si pueden persuadirse que Dios no existe, se puedan vivir según los conceptos de su mismo origen. Pero cada día que vivimos viendo el universo tan grande con complejo infinito, y saborear lo que llamamos la vida, recibimos el testimonio de un Dios tremendo.

Sin embargo, sabiendo que hay un Dios no basta para llegar al cielo. Hay que confiar en el único Salvador. Aunque el hombre no sabe quien es el Salvador, debe buscarle porque sabe que hay un Dios.

Mas si desde allí buscares a Jehová tu Dios, lo hallarás, si lo buscares de todo tu corazón y de toda tu alma. (Deuteronomio 4:29)

Bienaventurados los que guardan sus testimonios, y con todo el corazón le buscan.  (Salmo 119:2)

6Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano. 7Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar. (Isaías 55:6,7)

Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces. (Jeremías 33:3)

7Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. 8Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. (Mateo 7:7,8)

La conciencia testifica al hombre también, enseñándole que hay algo que es cosa buena moral y hay malo que no debe hacer. Esta conciencia puede ser contaminada.

Pero ellos {los religiosos acusando a la mujer}, al oír esto, acusados por su conciencia, salían uno a uno, comenzando desde los más viejos hasta los postreros; y quedó solo Jesús, y la mujer que estaba en medio. (Juan 8:9)

14Porque cuando los gentiles que no tienen ley, hacen por naturaleza lo que es de la ley, éstos, aunque no tengan ley, son ley para sí mismos, 15mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia, y acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos. (Romanos 2:14,15)

Todas las cosas son puras para los puros, mas para los corrompidos e incrédulos nada les es puro; pues hasta su mente y su conciencia están corrompidas. (Tito 1:15)

Cuando Jehová habló a Abram de su promesa a dar la tierra a él, le avisó que su descendencia iba a morar por mucho tiempo afuera de la tierra prometida. Le informó a Abram que, “en la cuarta generación volverán acá; porque aún no ha llegado a su colmo la maldad del amorreo hasta aquí (Génesis 15:16). Dios daba cuatro generaciones para que los amorreos buscaran a Él y hicieran lo que es bueno. Sin embargo, Dios sabe el futuro y sabía que los amorreos no iban a cambiar.

En el Nuevo Testamento leemos acerca de un hombre llamado Cornelio (Hechos 10). Era un soldado romano que temía a Dios pero no sabía el camino a la salvación. Dios mandó un ángel para informarle que debe enviar por Pedro. Mientras, Dios preparó a Pedro para que fuese dispuesto a ir para instruir el romano. Estoy convencido de que Dios quiere que busquemos a Él. Aunque uno sea un pagano, Dios dará la información del evangelio en un modo u otro a los que busquen a Él.

Un punto más. Era un largo plazo de años desde la caída de Adán y Eva hasta la venida de Jesús al mundo. Claro que la Escritura no era completa en este tiempo; el evangelio no era conocido en estos días como nosotros tenemos hoy día. En un frase breve Pablo escribió acerca de la misericordia de Dios por la gente del antaño. “Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan” (Hechos 17:30). Ahora puede conocer todo el mundo el plan de salvación. Si se pone a buscar a Dios con todo su corazón, Dios proveerá la información – Él prometió.

Este concepto de Dios a revelar su plan de salvación  por un plazo de siglos se llama, revelación progresiva. Es decir, somos responsables por las cosas que debemos saber. Hasta la ley civil, se supone que cada persona conoce la ley, y tiene el deber de conocerla. Desde los años de Moisés, Dios empezó instruir de la necesidad de un derramamiento de sangre por el perdón de pecados. “Porque la vida de la carne en la sangre está, y yo os la he dado para hacer expiación sobre el altar por vuestras almas; y la misma sangre hará expiación de la persona” (Levítico 17:11). La información no era completa. En el Nuevo Testamento encontramos la misma información. “Y casi todo es purificado, según la ley, con sangre; y sin derramamiento de sangre no se hace remisión” (Hebreos 9:20).

La sangre de un animal era una cosa provisional. Hebreos capítulo diez sigue con la cuenta.

1Porque la ley, teniendo la sombra de los bienes venideros, no la imagen misma de las cosas, nunca puede, por los mismos sacrificios que se ofrecen continuamente cada año, hacer perfectos a los que se acercan. 2De otra manera cesarían de ofrecerse, pues los que tributan este culto, limpios una vez, no tendrían ya más conciencia de pecado. 3Pero en estos sacrificios cada año se hace memoria de los pecados; 4porque la sangre de los toros y de los machos cabríos no puede quitar los pecados. 5Por lo cual, entrando en el mundo dice: Sacrificio y ofrenda no quisiste; Mas me preparaste cuerpo... 12pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios, 13de ahí en adelante esperando hasta que sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies; 14porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados.

 Así, Dios proveyó información del plan de salvación, agregando y clarificando por un período de mil quinientos años. Sin embargo, el plan de salvación estaba en la mente de Dios antes de la creación del mundo. “Y la adoraron todos los moradores de la tierra cuyos nombres no estaban escritos en el libro de la vida del Cordero que fue inmolado desde el principio del mundo”  (Apocalipsis 13:8).

Hemos aprendido que:

·        La creación y la conciencia testifican que hay Dios

·        Somos responsables por las cosas que nos muestra Él

·        Sabiendo que hay Dios, la humanidad debe buscar conocerle mejor.

·        El programa de sacrificios de Antiguo Testamento era una figura del sacrificio de Jesús

·        La muerte y sangre de Jesús es la solución para nuestros pecados

Personas que rechazan a creer en Jesucristo, recibirle como Salvador, se condenan a sí mismo.

- Dale W. Mountford